Después del sismo del 10 de agosto, el colegio abrió una colecta. A la semana ya había cajas escritas con marcador que decían «Ayuda humanitaria».
Hay un gesto que se repite en todas las sesiones y casi nunca se fotografía. Esta vez sí: las dudas de una mañana con tablets y guion al lado.
Para revisar lo grabado hacía falta ver las pantallas desde varios lados, así que el grupo se sentó en el piso con las tablets sobre las piernas.
El taller cruzó la puerta del colegio y caminó por el andén junto al muro pintado, con el encargo de mirar el camino de siempre como si fuera nuevo.
Antes de sentarse en el piso, el grupo corrió las sillas y despejó el aula múltiple. Al terminar lo dejó como estaba. El Manual de Convivencia lo llama Ecología Humana.
Con el proyector encendido, el taller presentó el plan de 2026-2, fotografía en serie, entrevistas y video corto, con las tablets de siempre.







