
El salón, sin sillas
Sentarse en el piso cambia la relación con el salón. De pronto importa que esté limpio, que las sillas no estorben, que la maleta de nadie quede pisada. Antes de empezar, el grupo acomodó el aula múltiple y, al terminar, la dejó como la encontró.
En el Manual de Convivencia eso se llama «Ecología Humana»: cuidar de uno mismo, de los demás y del lugar. Esa tarde no fue una definición. Fue mover sillas.

Fotos, guiones y grabaciones de cada sesión del taller

