Un estudiante levanta la mano durante la sesión del taller mientras sus compañeros trabajan con tablets

Una mano levantada

Hay un gesto que se repite en todas las sesiones y casi nunca sale en las fotos. Una mano levantada. Aparece cuando algo no quedó claro, cuando alguien quiere proponer otra manera de hacer las cosas o cuando hay una duda que todos comparten y nadie dice.

Un taller que enseña a entrevistar no puede tener estudiantes callados. Si los chicos no preguntan entre ellos, tampoco van a preguntar frente a una cámara. Por eso aquí preguntar no interrumpe la clase.

Esa mañana el grupo trabajaba con las tablets en el salón de la Sede C, cada uno con su guion al lado, y las manos subían a cada rato. Cómo agarrar el equipo. Si la pregunta escrita se entiende. Qué hacer cuando el entrevistado se queda en blanco. Ninguna de esas dudas estaba en la planeación, y todas terminaron en algo.

Visto de cerca, un estudiante de cuarto o de séptimo decide que su duda merece el tiempo del grupo, y el grupo para a escucharla.

Con esto cierra el ciclo de agosto. El taller sigue abierto en la contrajornada. Quien estudia en la mañana viene en la tarde, y quien estudia en la tarde viene en la mañana.

Publicado el 27 de agosto de 2026Categorías: FotografíaEtiquetas: ,