
Cuando las mesas dejaron de servir
En algún momento de la mañana las mesas dejaron de servir. Para revisar juntos lo grabado hacía falta ver las pantallas desde varios lados, así que el grupo se sentó en el piso, en círculo, con las tablets sobre las piernas. El profe se quedó de pie en el medio, señalando los errores uno por uno.
Quien pase por el pasillo ve desorden. Lo que hay es un salón acomodado a la tarea y no al revés.
Mover un salón exige acuerdos que nadie dice y todos cumplen. Avisar antes de correr una mesa, no pisar la maleta de nadie, dejar paso, devolver todo a su sitio al final.
También cambia quién habla. Sentados en círculo, sin filas, opina el que casi siempre se queda callado. Pasó dos veces esa mañana. Las dos correcciones más útiles salieron de chicos que en las filas de siempre no habrían levantado la voz.
El salón lo usa otro grupo después, así que al final quedó como estaba.

Fotos, guiones y grabaciones de cada sesión del taller

