
Un abecedario hecho con brazos y piernas
En el patio, sin lápiz ni papel, los estudiantes formaron letras con el cuerpo. Cada letra necesitaba ponerse de acuerdo. Quién va acostado, quién de pie, quién inclinado, y aguantar sin reírse el tiempo que tarda la foto.
Para leer la letra había que mirarla desde arriba. Uno grababa desde lo alto y avisaba cuando la figura por fin se veía, y el resto daba un paso a un lado o al otro hasta que sí.
Ya casi, el de la izquierda un paso atrás

Fotos, guiones y grabaciones de cada sesión del taller

