
Las primeras entrevistas, grabadas en el salón
Llegó el día de encender las tablets. Unos sostuvieron la cámara, otros pasaron al frente y el resto aguantó callado para que el audio saliera limpio.
Las primeras tomas fueron nerviosas y divertidas. La tablet tiembla si la agarra una sola mano, y la voz no llega si el que responde mira al piso. Las dos cosas pasaron.
«La tablet es de todos»
Los roles fueron rotando para que todos pasaran por los dos lados de la pantalla. Quien grababa aprendió a encuadrar a la altura de los ojos, a dejar aire sobre la cabeza y a no cortar las manos, que también hablan. Quien respondía practicó mirar al compañero y no a la pantalla.
Y una regla del proyecto que el profe repitió toda la tarde. La tablet es de todos, y pasa de mano en mano, nunca por encima de la mesa.
Fueron las preguntas escritas la sesión anterior, ahora en voz alta.

Fotos, guiones y grabaciones de cada sesión del taller


