
Retratos en el patio con una cartulina de reflector
Salimos al patio con una cartulina blanca reciclada y el sol de la mañana. La cartulina hacía de reflector. El celular, en automático, de cámara. Cada uno pasó por tres puestos: fotógrafo, ayudante de luz y modelo, y antes de disparar probamos dónde poner la cartulina para que la cara no quedara con sombras duras y buscamos fondos tranquilos que no distrajeran.
Para que el fondo saliera desenfocado sin lentes de ningún tipo, nos acercamos a la persona y nos alejamos de la pared. La exposición se ajustaba tocando la pantalla sobre el rostro, y el enfoque quedaba bloqueado ahí.
Con las fotos listas abrimos una aplicación gratuita y movimos apenas la temperatura y el contraste. Sin filtros, para que la piel se viera como es. Al final comparamos el antes y el después en grupo.
El siguiente paso es armar una galería con los mejores retratos.

Fotos, guiones y grabaciones de cada sesión del taller

