
Sin árbitro
Cada vez que el juego se enredaba, el círculo se detenía. Nadie levantaba la voz ni pedía un árbitro. Los cuatro chicos se miraban, alguien proponía una regla y el grupo decidía si servía. Y el juego seguía.
En el Manual de Convivencia eso tiene nombre, «Territorio de Paz», y quiere decir resolver los líos hablando. En el piso del aula múltiple pasaba sin nombre.
La cámara no buscó la pose. Buscó el instante del acuerdo, las manos que se encuentran en el centro, la mirada que pide turno, el gesto de «ya entendí». Son fotos pequeñas, de gente sentada en el piso, y por eso mismo cuentan algo que las fotos de acto no cuentan.
Estas escenas siguen a la sesión que abrió el semestre.

Fotos, guiones y grabaciones de cada sesión del taller

