Tres estudiantes sostienen en un salón dos cajas marcadas a mano con «Ayuda humanitaria» y una cobija empacada

Cajas marcadas a mano: el colegio se organiza para ayudar tras el terremoto

Las cajas no llegaron impresas. Las escribieron los estudiantes, con marcador y a mano: «Ayuda humanitaria». Adentro fue entrando lo que cada familia pudo traer durante una semana —arroz, pasta, granos, papel higiénico, cobijas, jabón, agua— después del terremoto del 10 de agosto, que sacudió el occidente del país y dejó miles de personas afectadas en el Chocó, el Eje Cafetero y el Valle.

En el Colegio El Salitre – Suba la respuesta empezó por lo más sencillo: preguntar qué hacía falta y poner una caja en el salón. Lo que siguió fue una semana de bolsas que llegaban por la mañana, listas que se iban tachando y cajas que había que cerrar, marcar y apilar.

Ayudar no requiere tener mucho; requiere ponerse de acuerdo.

El grueso del trabajo no fue donar sino organizar. Clasificar lo que llegaba, separar el alimento del aseo, juntar las cobijas con las almohadas, escribir en cada caja qué lleva y cuánto pesa. Ahí estuvieron los estudiantes —los de octavo fueron los que más aportaron— con docentes y familias empacando a su lado, y con el personal administrativo resolviendo cómo llevar todo al punto de acopio.

Es la clase de aprendizaje que no cabe en una guía. El PEI del colegio habla de solidaridad, de sensibilidad y de trabajo en equipo; esa semana esas palabras fueron una caja de cartón pesada que había que cargar entre dos.

Estudiantes clasifican y empacan las donaciones sobre las mesas de un salón, con cajas y paquetes de papel en el piso
Estudiantes clasifican y empacan las donaciones sobre las mesas de un salón, con cajas y paquetes de papel en el piso

Lo que se reunió

  • Alimentos no perecederos: arroz, pasta, granos y enlatados, lo que más piden los centros de acopio.
  • Aseo y cuidado: papel higiénico, jabón, blanqueador y artículos de aseo personal.
  • Abrigo: cobijas, almohadas y ropa para las familias que perdieron su casa.
  • Material escolar: kits con útiles y material didáctico, pensados para los niños de las zonas afectadas.

Todo salió hacia el punto de acopio con la ayuda de los docentes. La colecta se cerró días después en la cancha, con los estudiantes que la impulsaron frente a todo el colegio: eso está en Un aplauso para ustedes mismos.

Publicado el 15 de septiembre de 2026Categorías: FotografíaEtiquetas: